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Escribir por escribir y todas las lecturas posibles

Tomarme una taza de té mientras escribo

Todo el mundo habla del bloqueo creativo, pero, creo que nadie sabe lo que es hasta que se ve metido en ello.

Últimamente leo y oigo a mi alrededor que, algunas amigas se encuentran inmersas en medio de una crisis creativa; y yo me pregunto: ¿es enero un mal mes para empezarlo todo? ¿nos afecta la falta de sol? Entonces, si me voy a vivir a Islandia, ¿me voy a quedar bloqueada el resto de mi vida?

bloggingrealhome

Lo cierto es que, con todo esto de pensar porque no tengo nada sobre lo que escribir, al final, lo único que he hecho es escribir mucho más de muchas más cosas que de punto y escucharme un poco, no mucho, pero, un poco más a mí misma.

 

De no ser porque ha surgido la conversación entre mis amigas Sombra y Parafernalia, creo que no me habría parado a escribir nada de esto en público pero, creo que, si muchas de nosotras estamos pasando por un proceso de bloqueo similar puede tener que ver con alguna raíz común. Y, es que yo también me siento muy atrapada por el aluvión de blogs escritos por “expertos” para alcanzar ciertos números. Escribo en internet desde hace diez años y nunca me había parecido que el territorio blogger fuese algo tan retroalimentado. Es decir, que ahora, para tener un blog de éxito, o lo que muchos consideran éxito, hay que tener un blog en el que se escriba sobre cómo triunfar teniendo un blog. Eso, o crear un hábitat 2.0 inspirado en un tablero de Pinterest.

El año pasado leí “Memecracia: Los virales que nos gobiernan” de Delía Rodriguez y en él ya se apuntaba a como los contenidos en internet están totalmente dirigidos, quiero decir, que hay cosas que funcionan y cosas que no. Los gatos haciendo acrobacias en un monopatín, funcionan. La tercera ola de feminismo y su replanteamiento de muchos de los tópicos establecidos y subertidos desde los 70, empezó a funcionar en 2014. Supongo que los patucos de lana matizada, también funcionan, y las fotos de tejedoras inspiradas en el rebufo del “heroin chic” noventero, creo que también funcionan… Las ilustraciones de cupcakes, las vidas perfectas inspiradas en fotos de Pinterest, los delantales de cerezas, los niños ruborizados… todo esto entiendo que funciona pero, creo que lo que pasa es que a algunas personas que pasamos las tardes navegando en busca de empatía en los blogs, simplemente, ni nos gusta, ni nos alimenta.

Así que, después de, en muchos casos sentirnos atrapados por nuestros propios diarios (One Sheepish Girl) y, sin ganas de escribir sobre “lo que se supone que tenemos que escribir” nos hemos visto bloqueados y parados delante de nuestros teclados con pocas ganas de contar una y otra vez los tópicos con los que supuestamente Google podría ponernos a la cabeza de una carrera que, intuyo que muchas, no queremos ganar.

 

Ya hablé hace tiempo sobre la “hiegiene de contenidos” y yo misma he caído en el “escribir por escribir”, no de la manera que me gusta si no de la manera que se supone que funciona. Y, he llegado a la conclusión, que a mí, no me funciona. Por eso, me he puesto a escribir por escribir, todo el rato y sin parar pero de otra manera. De la manera que te hace soltarte para que las palabras te acaben saliendo de manera fácil y libre, de la manera que hace que tus palabras sean como tu voz y la gente las quiera escuchar y leer sin atragantarse.

Ayer hice limpieza en Feedly, si, ¡otra vez! Me he quedado con la gente que escribe desde el corazón y, con la gente que me aporta ideas. No son muchos pero creo que en ésta época de crisis de las ideas… lo mejor que uno puede hacer, es cribar y leer opiniones que, de verdad, merecen la pena.

 

Gracias por dejar intactas las métricas, a pesar de que… últimamente no tengo mucho que decir, ni del punto, ni de nada.

Old Manual Typewriter

 

Si te apetece leer lo que escribía Sombra sobre todo esto… ¡pincha aquí! Y, si tienes ganas de que los blogs vuelvan a ser cuadernos abiertos llenos de pasiones y escritos por personas… #bloggingreal

 

 

 

 

  • Singular Sisters

    Que alegría leerte, me tenias preocupada…
    Yo creo que nos bloqueamos muchas veces porque nos imponen, como tu bien dices los contenidos y los productos que tenemos que vender. yo llevo fatal lo de la visivilidad.

    Ánimo y escribe de lo que te gusta, que lo haces muy bien.

    Un beso

    5 Febrero, 2015 at 8:45 pm Responder
  • Eva

    Pues yo también pertenezco a esa rara especie cansada de días perfectos y casas de revista. Siempre tengo ganas de escribir y millones de cosas no las publico. Primero por que no están relacionadas con el tema del blog y, segundo y más importante, por que me gusta desnudarme de vez en cuando, pero no ir en pelotas por la vida.
    Y lo mismo que escribo, me gusta leer. Sigo un par de blog (que no voy a mencionar) que escriben todos los días. Es imposible tener buenas ideas todos los dias, así que se han convertido en un catálogo de fotos de Pinterest (que digo yo, ya tengo Pinterest, para que me lo resumes), de publicidad de tiendas “chulis” y de recetas para ir por la vida como en los anuncios de compresas.
    Soy positiva por naturaleza. Risueña. Alegre…. Pero ¿es necesario teñir todo lo que hacemos como en los dibujos de Tarta de Fresa?
    Besos y gracias por tu sinceridad. Te sigo siguiendo 🙂

    6 Febrero, 2015 at 12:03 pm Responder
      • Eva

        Si te sirve de ayuda, a mi me interesa todo de lo que quieras hablar. Unas veces mas y otras menos, pero lo bueno de tu blog es que no es tan específico como el mío. Aunque te soy sincera, hago lo que me da la gana que para eso es mío.
        De todos modos para mis charlas filosóficas y protestas varias, uso mi Facebook personal. Pero lo dicho, si un día me apetece hablar del amor en el blog, lo hago, sea de lana o no 😀
        Estoy de acuerdo contigo en que lo mejor es no ponerse limites, escribe de lo que te pida el cuerpo, quizás te haga más feliz!

        9 Febrero, 2015 at 11:55 am Responder
  • Sombra

    Ay..pues mira que no sé muy bien que más puedo aportar a este post.

    No sentirme sóla en esta especia de bloqueo creativo, trauma post-bonitismo y sobredosis pinterestiana ayuda y mucho.

    No deberíamos desperdiciar nuestra energía y nuestras palabras en temas que realmente no nos mueven. Escribir para uno mismo es algo que recomiendo a cualquiera, no sólo ayuda a aclarar ideas sino también es una terapia excelente para escucharse a uno mismo y sorprendense al descubrir que todavía tenemos dentro aquello que creíamos perdido. La inspiración no se alimenta de likes, ni de retweets, ni de visitas. La inspiración no sólo está fuera, también necesita de lo que llevamos dentro.

    Un abrazo y gracias por dar impulso al #bloggingreal

    9 Febrero, 2015 at 10:38 pm Responder

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