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The Hygge socks. La felicidad de andar por casa.

Calcetines Hygge

Hace un par de semanas me frustré muchísimo con un chal que tuve que deshacer por completo cuando iba por la mitad. En ese momento, estaba tan atorada que no era capaz de relajarme y tejer; de empezar de nuevo como si nada, así que: decidí empezar un nuevo proyecto. Un proyecto fácil y que me diese un retorno de felicidad casi inmediato. Así nacieron los calcetines Hygge.

 

hygge la felicidad en las pequeñas cosas Ahora que todo el mundo habla del Hygge, confesaré que hace más de un año compramos este libro en Amsterdam, lo leímos en una tarde y, sí, lo devolvimos y lo cambiamos por un comic de Alan Moore. No porque no nos mole el concepto, si no porque en “casa Pérez” practicamos el Hygge desde hace años. Bajo nuestros propios lemas y nuestros propios conceptos como el “edredonismo” o el “abrazor”. El Hygge danés no es otra cosa que la gustera total, el placer de disfrutar de las pequeñas cosas y los detalles que hacen de una casa un hogar y un lugar digo del “club de quedarse en casa”.

Mi gatita guardiana de ovillos

El Hygge habla de  los detalles, de la belleza, de poner un poco de cada uno de nosotros en todo lo que hacemos. Tiene algo de meditativo y algo de ensoñación. Algo de ver con otros ojos las cosas. Hay quien dice que es parecido a cozyness, pero a mí, me parece que va mucho más de mantenerse fuerte y sereno frente a un mundo hostil. Tiene como un algo japo y creo que para un español, es relativamente difícil de comprender. Supongo que, gracias a mis amigos del norte, yo he llegado a tener algo de “verdadera sueca” como le gusta decir a Emilia.

En el espíritu nórdico no sólo se aprecia el minimalismo, si no una búsqueda constante de la luz, de lo pacífico y de la calma. Algo que sólo se puede entender cuando uno se enfrenta a más de 12 horas de gélida oscuridad. Un optimismo que sólo se aprehende de esos veranos de luz eterna y que tanto conquistaron nuestro corazón el año pasado.

Lago en Suecia y el sol de Medianoche

Hay algo de neoplatonista, ¿no? supongo que es por ello por lo que, enseguida, cualquier costumbre nórdica me inspira y me conquista.

El Hygge va contigo si eres de los que:

  • Adora encender velas por toda la casa.
  • Las tazas de té son tu mantra.
  • La mantita y cualquier plan de sofá son la cita perfecta.
  • Eres fan de aparcar el móvil cuando entras por la puerta de casa.
  • No tienes miedo a las largas noches de invierno con un libro entre las manos.

Y éstos calcetines para Pablo están llenos de todo eso… Y, tú, ¿eres Hygge? 

Calcetines tejidos a mano

Y mañana… Extra post: 5 claves del espíritu Hygga inspiradas en 5 patrones de punto. ¡No te lo pierdas!

*Estoy trabajando en el patrón de estos calcetines sencillos y muy fáciles para aprender a tejer dos calcetines a la vez, espero tenerlo pronto.

  • Lucia

    Yo coincido en unas cuantas cosas,la verdad es que desde hace casi dos años mi estilo de vida,incluyendo el trabajo,es así! Pero no le había puesto etiqueta,ahora ya si,
    Gracias por enseñarme!

    21 abril, 2017 at 9:48 pm Responder

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